Con las mermas físicas los que conducen pierden al mismo tiempo habilidades por
reducción de facultades para moverse en los vehículos. Los productores de autos y de
sus componentes se han lanzado a trabajar, por ejemplo la Ford y su desarrollo del traje
Third-Age Suit una indumentaria para la tercera edad. Asi se espera estudiar el paso
de los años en los conductores. Limita movimientos en la cintura, hombros, codos y
piernas, con guantes se reduce el tacto y los movimientos de las manos. Con el uso de
unas gafas especiales se reduce la visión como si se sufriera de cataratas.
Las investigaciones con el traje le permite a los ingenieros comprender como se siente
el conductor de mayor edad. As es posible diseñar un auto en relación a las necesidades
potenciales de ese grupo de clientes. Quien usa el traje puede comprobar en su persona
las dificultades propias del paso del tiempo en el físico.
Por ejemplo, pueden darse cuenta que ocurre al entrar y salir del vehículo, entonces
con la información obtenida los ingenieros pueden reubicar los comandos del vehículo
para mejorar la experiencia de manejo. Buscan mejorar el tacto y hacer más sencillas las
operaciones comunes como abrir y cerrar puertas o el maletero. Se ha pensado en asientos
giratorios.
Hasta la compañía Boeing mostró interés en este particular traje pensando en los
pasajeros de más edad y sus dificultades para ingresar en la cabina, ubicarse en los
asientos y desplazarse por los pasillos del avión.
Hasta se ha diseñado otro traje especial para simular las limitaciones de las mujeres
embarazadas. Tiene una bolsa que se expande con agua hasta agregar 15 kilos, lo que
permite experimentar peso y bulto. Se denomina Empathy Belly, asi estudian las
limitaciones de las mujeres con gravidez, incluso la dificultad para respirar.
Asi es como se introducirán mejoras en las plazas de los vehículos para hacerlas
accesibles y cómodas. La ergonomía es una prioridad para la Ford y cuando está bien
estudiada no es muy visible.
Fuente de la información: elmundo.es editado por Héctor H. Zorrilla, webmaster,
Buenos Aires, Argentina.